Algo bastante común es que al momento de buscar en la web sobre temas relacionados al Coworking y lo que son las oficinas compartidas, los resultados nos presenten ambos conceptos como uno solo, cuando esto realmente no es así. En un artículo anterior habíamos comentado que es un error bastante común decir que tanto el Coworking como las oficinas compartidas vienen a ser exactamente lo mismo, por lo que en esta ocasión detallaremos las diferencias que existen entre ambas para una mejor comprensión.

¿En qué consiste el Coworking?

El Coworking consiste en un espacio de trabajo en el que diferentes profesionales se juntan para colaborar entre todos y así lograr un objetivo en común. En el Coworking se suele enfatizar muchísimo la amistad y la total colaboración para aumentar ese espíritu de equipo y así superar cualquier adversidad que se presente durante el curso del proyecto en cuestión.

Un espacio de oficina orientado al Coworking no es solo un lugar en donde un grupo de empleados se juntan para colaborar en el desarrollo de un proyecto en específico, ya que en este también se realizan actividades tanto culturales como de interés profesional, en donde todos son libres de participar. Esto último es un punto diferenciador del cual no gozan las oficinas compartidas.

¿En qué consiste una oficina compartida?

En una oficina compartida varias pequeñas empresas o startups unen esfuerzos económicos para alquilar un determinado local y a partir de ahí hacer las respectivas divisiones en cuanto al espacio que le corresponderá a cada quien. Hay un hincapié importante en el hecho de que en un espacio de oficinas compartidas no existe un espíritu de colaboración entre las mismas como sucede con el Coworking, ya que cada una estará instalada en sitios específicos de ese local y no habrá siquiera una comunicación constante entre estas. Ni hablemos de eventos sociales ni cosas por el estilo.

Una vez descrito el modo en que funciona el Coworking y una oficina compartida las diferencias quedan más claras:

  • Los espacios de oficina orientados al Coworking son por lo general abiertos y en donde todos los empleados mantienen un ambiente de colaboración, propiciando una sinergia entre el equipo de trabajo.
  • La oficina compartida, por su parte, focaliza sus ventajas en una mejor optimización de los recursos económicos de la empresa. Suele ser escogido por compañías más consolidadas que no precisen de una relación con otros profesionales que realicen actividades complementarias como en el coworking.

Las oficinas basadas en Coworking y las oficinas compartidas comparten algunas similitudes, razón por la cual se suele confundir de manera tan frecuente un concepto con el otro. Ambos tipos de oficina tienen como uno de sus objetivos comunes el hacer un ahorro importante en la ardua tarea de minimizar los costos operacionales, por otro lado ambas suelen estar ubicadas en el centro de las ciudades, esto con la idea de facilitar a todos los interesados el traslado hacia dichas instalaciones en caso de trabajar o querer ser contratados.

Aunque es importante hacer un buen balance en nuestras prioridades al momento de decidir entre una oficina compartida y una orientada al Coworking. El modelo de oficinas compartidas puede parecer una especie de extracto del concepto de oficinas tradicionales antiguas, pero este tiene bastantes beneficios, puesto que tener una oficina compartida nos permite aprender más sobre cómo funciona el mundo de los negocios en la actualidad y sobre ciertos procesos que nos serán de gran ayuda en el continuo desarrollo de una empresa.

Toda oficina compartida se adhiere a la idea de innovación tecnológica, de productividad y a la nueva cultura empresarial que cada vez responde a un esquema más dinámico, móvil, variable, autónomo y diverso. Esta es una de las razones que explica qué tan flexibles son las oficinas compartidas.