Aunque el Coworking es, en esencia, una evolución del trabajo colaborativo  que nació en San Francisco en 2005, desde el año 2010 hemos visto como el Coworking prácticamente ha explotado en cuanto a popularidad en aquellas empresas pequeñas que están iniciando, o como también se les llama, startups. Primeramente es bueno explicar que es exactamente el Coworking y porque se ha convertido con el paso de los años en el modo de trabajar por excelencia de aquellos emprendedores que desean desarrollarse sin tener que realizar grandes gastos en lo que a sistemas de comunicación se refiere.

¿Qué es exactamente el Coworking?

El Coworking se refiere básicamente a espacios de oficinas en donde los autónomos, teletrabajadores y empresarios se juntan para trabajar de un modo más sincronizado, compartiendo ideas, dando sugerencias y buscando formas de que un determinado proyecto avance sin inconvenientes. Como hemos mencionado anteriormente, el Coworking tiene tremendas ventajas para quienes estén empezando a desarrollar un proyecto de gran importancia y complejidad, debido a que por lo general en las oficinas basadas en Coworking,  tan solo es necesario contar con una laptop, teléfono móvil y sobre todo una muy buena conexión a Internet. El Coworking ofrece una flexibilidad a la hora de trabajar en grupo que las antiguas oficinas de toda la vida no pueden ofrecer, ya que tan solo debemos agrupar elementos como son una comunicación constante y sin intermediarios, los bajos costes de mantenimiento (recordemos que los profesionales estarían todos juntos compartiendo el mismo espacio) y además la portabilidad que nos ofrecen tanto las laptops como los smartphones en la actualidad. A esto debemos sumar el ahorro que supone el no tener que instalar una línea de telefónica compleja que requiere de asistencia constante para mantenimiento de dicha infraestructura.

Algo muy positivo a resaltar sobre el Coworking es que fomenta el buen ambiente laboral, puesto que cuando los empleados comparten el mismo espacio físico, dígase oficina, con el tiempo se van desarrollando valores como son la amistad, la confianza, la tolerancia a otros puntos de vista diferentes al nuestro y sobre todo, un gran sentido de la comunicación al momento de expresar ideas para resolver un determinado problema y entre todos avanzar hasta llegar a un objetivo común. Trabajar en un espacio de oficina basado en Coworking puede llegar a ser hasta cierto punto parecido a lo que es trabajar en un empresa normal como la conocemos, solo que con la diferencia de que nuestros compañeros de trabajo no estarán ubicados en otros cubículos o departamentos muy alejados y evitándonos esas molestias comunes que se producen cuando en ciertas instancias de la misma, no contestan el teléfono, no responden los correos en un tiempo prudente y sumando a eso los frecuentes malos entendidos entre los empleados cuando la información va de un punto a otro. Este modo de trabajo en el cual los empleados trabajan compartiendo el mismo espacio ha sido suficiente para que en muchos casos, las pequeñas empresas puedan hacer frente a las grandes multinacionales, siendo más creativos y competitivos gracias a la rápida gestión de trabajo en grupo y mejor enfoque de los recursos a utilizar.

 

El Coworking en la actualidad

El Coworking ya lleva algunos años siendo un concepto realmente viable para muchas startups que están incursionando principalmente en los negocios fuertemente relacionados con la tecnología, ya que con una buena organización de empleados, uso inteligente de recursos, un ambiente laboral cómodo y una clara comunicación para lograr los objetivos propuestos, se puede conseguir un desarrollo rápido que incluso llame la atención de más personas que deseen unirse, como accionistas por mencionar un buen ejemplo. La viabilidad del Coworking está más que comprobada cuando vemos como en el pasado gigantes como Facebook, Twitter o Twitch aprovecharon las bondades de este concepto para llegar a ser lo que son hoy día.

El futuro del Coworking sigue siendo igual de prometedor que hace unos años, puesto que facilita a aquellos pequeños emprendedores el abrirse paso en un mundo tan globalizado y competitivo como el de hoy gracias a que se simplifican muchos procesos y se llega a ahorrar de forma increíble.